Mao-. El presidente del Instituto para el Desarrollo del Noroeste (INDENOR), monseñor Tomás Abréu Herrera, considera que un año de prórroga para prohibir la importación de ropas y calzados usados desde Haití, no es suficiente para que miles de familias que viven del negocio puedan depender de otro oficio.De igual manera, el obispo emérito de la Diócesis Mao-Montecristi rechazó los argumentos de la Dirección General de Aduanas, de atribuir la veda a la comercialización a que estos artículos puedan estar contaminados. “Esta ropa y zapatos vienen listos para ser utilizadas y además quien la adquiere la envía a la lavandería y la somete a limpieza antes de usarla”, explicó el religioso.
Monseñor Abreu Herrera dijo que esta actividad dinamiza toda una región y gran parte del país y es muy difícil que en un año pueda encontrársele una solución al problema; y consideró que el plazo para prohibir definitivamente la importación serviría como un respiro para que se reúnan las autoridades e interesados y puedan ver a qué solución podrían llegar.
Publicado por José Luis Fernández




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada